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21 DE jULIO 2018 20:10 (Amistoso en Miami)


DIM

Boca

BOCA NO SE VENDE

Boca igualó en un partidazo con Huracán tres a tres y le dio punto final a su participación como campeón de la Superliga 2017-18. El equipo de los mellizos jugó un buen primer tiempo, pero en el complemento se relajó y lo dejó crecer al globo que se lo terminó empatando con más empuje que fútbol. Polémico arbitraje de Rapallini que se cruzó feo con Fernando Gago y luego con Guillermo Barros Schelotto.
¿Ir para atrás en la Quema? De ninguna manera, pese al llanto de Ariel Holan, técnico de Independiente -que pelea por el último cupo de la copa con el Globo- por la presencia de suplentes xeneizes en el Ducó; el equipo como marca la historia fue para adelante y le complicó la vida al elenco de Parque Patricios que debía ganar para clasificar a la próxima Libertadores; el empate lo deja mal parado ya que debe esperar que se den más de dos resultados ajenos a su favor.
El partido fue vibrante y tuvo todos los condimentos de un final de campeonato. Un campo de juego maltratado por las fuertes lluvias de los últimos días, tribunas llenas y jugadores con ganas de meter y jugar al fútbol. El equipo de Gustavo Alfaro golpeó primero tras un quite en tres cuartos de cancha al pibe Chicó; la pelota quedó en los pies de Rolfi Montenegro quelo asistió a Ignacio Pusetto y éste fusiló a Guillermo Sara; en apenas diez minutos de juego Boca ya estaba abajo en el resultado. Huracán agrandado fue a buscar el segundo y tuvo un rato entretenido al ex arquero de Atlético de Rafaela que con dos buenas intervenciones mantuvo a su equipo en partido. De ahí en más el partido mutó; Fernando Gago que volvió de forma oficial tras más de siete meses se hizo dueño de la pelota y Boca creció en ataque. En una ráfaga de casi treinta minutos, el conjunto de la Ribera generó más de cinco chances claras de gol y pasó del 0-1 al 3-1. Un dato a tener en cuenta, dos de esos tres goles llegaron por vía área tras la ejecución de una pelota parada, algo que no sucedía desde aquella tarde del 1/11/15 cuando Fabian Monzón de cabeza ante Tigre le daba el título al equipo que en ese momento dirigía Rodolfo Arruabarrena… En el medio de las conquistas de cabeza de Emmanuel Más y Junior Benitez; Walter Bou había desnivelado tras una gran jugada construida por Pintita y el ex jugador de Lanús.
En el complemento Boca tuvo chances como para cerrar el partido pero Marcos Díaz lo evitó, primero ante la Panterita y luego ante Benitez. Boca se replegó y comenzó a cometer errores en defensa, pese a las buenas intervenciones de Sara el globo llegó al empate por intermedio de Mendoza, que estaba en posición adelantada, y de Andrés Chávez, tras un grosero error en la línea de cal de Julio Buffarini, que pese a estar en mejores condiciones perdió la pelota con Pusetto y lo dejó tirar el centro para que el ex Boca marque el definitivo 3-3.
Para tener en cuenta a Boca lo marcaban tres goles en un mismo partido desde aquel amistoso jugado en España ante Sevilla en octubre de 2016 y en partidos oficiales el último que realizó tal epopeya fue el siempre recordado Independiente Del Valle de Ecuador en la fatídica semifinal de Copa Libertadores.

En los minutos finales el encuentro se hizo de ida y vuelta, el cansancio y el pésimo estado del terreno de juego hicieron que el medio de la cancha sea tierra de nadie y ambos equipos lo pudieron haber ganado de contra golpe. Sara evitó el cuarto gol del globo y en la jugada siguiente entre Maroni y Benitez se perdieron la victoria para el Xeneize.
Los números de este nuevo campeonato de Boca son dignos de un campeón. Cosechó 58 puntos en 27 fechas, ganó 18 partidos, empató 4 y sólo perdió en cinco oportunidades. Campañón, más allá de los altibajos futbolísticos, los números son irrefutables.
En la semana en rueda de prensa el DT rojo insinuó que Boca iría para atrás hoy ante Huracán. A Holan hay que explicarle que Boca es un equipo grande y serio y jamás regalaría los puntos, que los pierda por bajos niveles futbolísticos o fallos arbitrales groseros, como el que benefició precisamente al Rojo en aquel encuentro de la fecha 23, es otra cosa. Boca vende cara la derrota no importa el rival y el contexto, porque Boca es grande y los grandes no van para atrás, pero mucho menos descienden.
El miércoles será el último partido del semestre y puede marcar un antes y un después en este proceso. Boca se la juega ante Alianza Lima en la Bombonera y necesita no sólo ganar, sino también que Palmeiras se quede con algún punto cuando reciba en San Pablo al Junior de Colombia. Sin dudas será una noche llena de tensión y nerviosismo, pero que el Xeneize con el empuje de la Bombonera logrará sacar adelante, de ser así Boca habrá cumplido con dos de los tres objetivos que se pactó cumplir a principio de año. Que así sea.
Fede Pérez Rivero
@FedePR12

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