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15 Agosto 2018 13:15 hs


Barcelona

Boca

SUPERLIGA A PUNTO

Coctel cordobés en La Bombonera, Pavón, nuevamente colosal, asistió en partida doble a Wanchope Ábila, resurgiendo luego del ingreso del pibe Maroni y el despertar defensivo de Buffarini. Funcionó el 9 y la salida de Tevez, luego de un primer tiempo gris. A ley de un empate para sentenciar el torneo largo.

Victoria en una noche recontracomplicada contra Unión de Santa Fé, última fecha de la Superliga en casa, sin mucho firulete ni champagne, el Xeneize cambió la historia doblada que traía este encuentro frente al tatengue, con todos los cordobeses en cancha subiendo nivel, menos Reynoso que jugó para el olvido. Enfrente, los dirigidos por Madelón jugaron a lo suyo, con marca ordenada y pierna fuerte doblegaron los intentos de jugar a ras de piso e hizo a Boca abusar del pelotazo, a lucir torpe, casi en un espectáculo absurdo para el puntero de la Superliga, y así, Boca tardó 45 min para cambiar un montón de cosas y lograr el objetivo.Toda la primera etapa fue un espectáculo anodino y alarmas encendidas, Vergini y Magallán con desatenciones y pésimas coberturas en zaga, Fabra sin mucho apriete se resintió en la rodilla derecha, Buffarini sin pase, desborde ni centro, Pablo Pérez y Reynoso jugando para la camiseta contraria y Tevez un total espectador VIP en el césped del templo. Tres mano a mano atajó el cuestionado Rossi, más allá que en cada balón aéreo su falta de salida ponía a temblar a todos y a detener los corazones de los bosteros. Boca empujaba, a los ponchazos, con el sacrificio de los de siempre (Barrios y Pavón), y con un par de jugadas de peligro de Ábila y el 7 bravo, una de ellas en atajada de Nereo Fernández para enviarla al travesaño.
La historia, tal cual, así de confusa, la siempre fiel hinchada reventándose la garganta alentando, cambiando el “para ser campeón hoy hay que ganar” y el “esta noche cueste lo que cueste” por “pongan huevos que ganamos” y el imperante “Movete xeneize movete”… y esta película de suspenso pasó por una serie de factores que dieron la vuelta: Rossi en modo wildcat con atajadas providenciales a Gamba y a Soldano, y en pocos minutos tras murmullos de muchos el primer cambio impensado, Tevez afuera!…uuuuhhh! así retumbó hasta en las redes, porque el cambio fue por el increíblemente borrado Gonzalo Maroni, ese pibito que hoy cumplía un año de su debut sobresaliente y que en cancha no había hecho nada como para ser ninguneado de las concentraciones,.. hoy entró Maroni y cambió radicalmente el manejo y ánimo del medio sector, haciendo que Pablo Pérez tuviese una inyección de moral por ejemplo, pero Reynoso terminó de ir al subsuelo en su rendimiento (fue el segundo en marcharse). Ante esto se rearmó la zaga y el medio se reordenó con Pérez y Barrios de doble 5 dando apertura y libertad a Maroni y Pavón para cambiar de banda. Balón recuperado en el medio por Pérez, cambio de frente para Pavón que ingresó caminando al área para pasar con cara interna de pie diestro a Wanchope Ábila que entró a empujarla como venía y alguna debía entrar…alguna cosa distinta debía pasar….y se desahogó el mundo Boca, pegamos primero a la red con una dosis de “café instantáneo”. Y la ley del boxeo se terminaba de cumplir con el mismo empuje, esa de “el que pega primero pega dos veces”, instantes después una salvaje pelota trabada y recobrada por Julio Buffarini, que luego del reordenamiento del medio sector, mostró tener un segundo aire y el porqué se debe ir con todo a buscar la esférica, cortó y pasó por derecha a Maroni, éste de primera cambió a izquierda buscando a Benítez (ingresó por Reynoso) y arrastró marca corriendo al vacío, Junior hizo una pausa y habilitó a la figurita que nadie tenía en el medio, Pavón bien de enganche pasó diagonal a Wanchope, media vuelta en el punto del penal, gambeta siniestra para dejar regado al golero tatengue y definición precisa para el delirio total de la nación bostera, y el suspiro interminable de los mellizos Barros Schellotto, ese que vemos en las películas cuando los héroes se salvan de la muerte.

Y Ganó Boca!, si, a falta de dos partidos un empate le alcanza para lograr uno de los objetivos del semestre, La Superliga, no los 500 días puntero. El otro objetivo ya fue, ya es historia antigua y deben sacarse ese cáncer mental para asumir que, en 10 días, se juegan la vida para no irse en primera fase de Copa Libertadores, pero primero, se juega la fecha postergada frente al lobo platense en una cancha que, en este momento, aún no se define.

Hay que jugar!

GILBERTO SALINAS

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